Sabed en qué fase está cada pedido. Y cuánto os cuesta.
Un programa hecho para vuestro taller, no un ERP genérico. Del presupuesto a la factura, todo en un sitio: lo ve la oficina, lo ve el encargado y lo ve cada operario desde su tablet. Sin bajar al taller a preguntar.
Habláis directamente con Enrique, que es quien lo desarrolla. Sin compromiso.
¿Os suena alguna?
«¿Cómo va lo de García?»
Para saber en qué fase está un pedido hay que bajar al taller a preguntar. O llamar al encargado.
«¿Ganamos algo con este trabajo?»
No sabéis cuánto os cuesta de verdad cada trabajo. Os enteráis al final, si os enteráis.
Partes que se pierden
Los partes de trabajo en papel se rellenan tarde, mal o no aparecen. Y con ellos, las horas.
Tres programas que no se hablan
Presupuesto en uno, albarán en otro, factura en un tercero. Y alguien copiando datos a mano entre ellos.
«Eso lo sabe Paco»
Todo depende de que una persona concreta se lo sepa. Si un día falta, medio taller se para.
No es culpa vuestra. El papel, el Excel y el WhatsApp no dan para más.
Del presupuesto a la factura, en una sola pantalla
Tablero de fábrica
Cada trabajo en su fase, en columnas. Se actualiza casi al momento, en cuanto alguien del taller avanza una tarea.
Tablet para los operarios
La ficha de cada trabajo, sus planos en PDF y su historial. Para dar una tarea por terminada, hay que subir la foto.
Presupuestos con planos
Cada presupuesto lleva sus planos y mediciones vinculados. Lo que se presupuesta es lo que llega al taller.
Calendario de entregas
Qué está pendiente, qué está agendado y qué está listo para facturar. Sin pizarras ni post-its.
Albaranes, facturas y cobros
Conectados con la producción. Cuando el trabajo se entrega, el albarán y la factura salen de ahí, sin volver a teclear.
Avisos con prioridad
Los recados internos dejan de ir por WhatsApp. Cada aviso llega a quien toca, marcado como urgente o no.
Ordenador, tablet y móvil
La oficina en el ordenador, el taller en la tablet y vosotros en el móvil, estéis donde estéis.
Una marmolería de Madrid lo usa cada día
No es una maqueta. Está en producción y cubre el ciclo entero de cada encargo, de la primera visita al cobro.
- 01PresupuestoCon planos adjuntos
- 02MediciónMedidas en obra, vinculadas
- 03Nota de tallerLo que hay que cortar y cómo
- 04ProducciónTareas con foto al terminar
- 05EntregaAgendada en calendario
- 06FacturaY control del cobro
«[PENDIENTE: cita del cliente, en sus propias palabras]»
Por fases. Empezando por lo que más os duele.
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1
Diagnóstico en planta
Voy a vuestro taller y veo cómo trabajáis hoy: quién apunta qué, dónde se atasca un pedido, qué se pierde por el camino.
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2
Propuesta por fases
Os propongo un plan por partes, con precio y plazo para cada una. Primero lo que más tiempo o dinero os cuesta.
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3
Desarrollo e implantación
Lo desarrollo, lo instalo y formo a los operarios en su puesto, con sus trabajos reales.
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4
Mantenimiento y mejoras
Una cuota mensual cubre el mantenimiento y los ajustes que vayan saliendo. El programa crece con el taller.
El programa se adapta al taller. No al revés.
Vuestro proceso, tal cual
Vuestras fases, vuestros nombres, vuestra forma de presupuestar. Un ERP estándar os obliga a trabajar como él quiere.
El código y los datos son vuestros
No alquiláis un programa: es vuestro. Si mañana queréis que lo lleve otro, os lo lleváis entero.
Habláis con quien lo hace
Sin comerciales ni centralitas. Me llamáis a mí, que conozco vuestro taller y he escrito cada línea del programa.
Lo que suelen preguntarme
¿Cuánto tarda?+
Depende de vuestro taller, por eso empiezo con el diagnóstico. Como trabajamos por fases, no hay que esperar a tenerlo todo: la primera parte se pone en marcha antes y las siguientes se van sumando.
Después del diagnóstico os doy un plazo cerrado para cada fase.
¿Y si dejamos de trabajar juntos?+
El código y los datos son vuestros. Os quedáis con el programa completo y con toda vuestra información, y otro desarrollador puede seguir con él. No hay permanencia que os ate a mí.
¿Tengo que cambiar mi programa de contabilidad?+
No. Faselia se ocupa de la producción, los albaranes y las facturas. La contabilidad sigue donde la tengáis, en vuestro programa o en la gestoría. En el diagnóstico vemos cómo pasarle los datos sin teclear dos veces.
¿Mis operarios sabrán usarlo?+
Sí. En la tablet ven solo lo que necesitan: su trabajo, los planos y un botón para terminar la tarea con una foto. Además, la formación la doy yo en el taller, en su puesto y con trabajos reales.